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Algo extraño me pasa: ¿por qué me palpita el párpado?

Es probable que le haya pasado más de una vez. De repente uno de sus párpados comienza a tener pequeños y molestos espasmos, completamente involuntarios, que suelen durar varios segundos o incluso más. Si conoce estos síntomas quiere decir que en algún momento ha tenido mioquimias, o aleteo palpebral, que en la mayoría de los casos son benignas.

Aparecen en situaciones de estrés

En la gran mayoría de los casos son un síntoma de algo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una “epidemia global”: el estrés.

Suelen aparecer en situaciones de tensión, ansiedad, cansancio y falta de sueño. Se producen por una mayor fatiga muscular. El músculo ocular es muy activo y por ello muy sensible al agotamiento o el estrés.

Hay que tener en cuenta que este músculo se mantiene funcionando prácticamente todo el tiempo que una persona permanece despierta. Parpadeamos una media de 10 veces por minuto (unas 9.600 veces por día, si dormimos 8 horas) y es muy difícil evitarlo. Si estamos cansados, con falta de sueño, lo que incrementa el tiempo que estamos con los ojos abiertos, o sufrimos estrés, una de las manifestaciones que puede observarse son las mioquimias palpebrales intermitentes”.

¿Debo ir al médico?

Dichas palpitaciones duran solo unos días, pero en ocasiones pueden prolongarse durante algunas semanas. Es en esos casos es cuando conviene plantearse acudir al médico. Si persisten, sobre todo por la noche cuando estamos dormidos y se supone que el músculo está relajado, o si la mioquimia afecta no solo a la zona del párpado, sino que se observa en otros puntos de la cara, entonces, hay que ir al médico.

El tratamiento recomendado pasa por descansar adecuadamente, evitar las tensiones y el estrés, así como los estimulantes o la cafeína, y favorecer el descanso ocular: alejarse de las pantallas, ya sea de ordenadores, móviles o televisiones, o al menos hacer descansos cada hora.

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