Seleccionar página

DEL QUINTO A NOVENO MES DE EMBARAZO

Quinto mes de embarazo

El cambio más notorio es que ya no es posible dejar de percibir el aumento de volumen uterino que tiende a llegar cerca del ombligo o pasarlo. A las 20 semanas, las mamás primerizas tienden a sentir las hermosas primeras pataditas. Las ya expertas, pueden notarlo un poco antes, entre la semana 17 ó 18>

Los cambios fisiológicos del embarazo pueden ser más evidentes, por lo que puedes sentir un poco de retención de líquido con ligero edema de pies y menos en las manos.

Durante el segundo trimestre la presión arterial llega a su punto más bajo, por lo que es necesario tener precaución al realizar maniobras bruscas o de gran esfuerzo físico.

Tu vejiga será la primera perjudicada por el aumento de volumen uterino quedando comprimida. Con esto sentirás -con mayor frecuencia – ganas de ir al baño a orinar.

Al final de este período (22-24 semanas) ocurre habitualmente el segundo importante control ecográfico donde se puede confirmar el sexo (esto puede ser en realidad desde la semana 16-18), verificando que su anatomía esté bien y, así, realizar algunas predicciones de riesgo de problemas en el embarazo.

Al final de este período mide 20 cm aproximadamente y  se cree que ya escucha. Algunos papás inician un plan de estimulación con música, o simplemente con hablarles.

Sexto mes de embarazo

La sintomatología es similar, pero con mayor volumen uterino. La piel abdominal la puedes sentir tirante por la distensión, por eso es bueno aplicar alguna crema hidratante.

Habitualmente ya usarás ropa de embarazada que te quede cómoda.

Puedes tener alguna disconformidad abdominal por compresión de otros órganos al crecer el útero. El reflujo es un síntoma frecuente.

Es posible que aparezcan algunas contracciones, habitualmente indoloras, denominadas de Braxton Hicks, que -de ser muy aisladas- son normales. Si son más frecuentes o intensas, debes contactarte con tu médico o ir a urgencia.

Como la vejiga queda aplastada por el útero, puedes sentir ganas de orinar frecuentemente. Eso sí, lo normal es que sea sin dolor ni urgencia, de lo contrario, debes consultar a tu médico.

Puede aparecer dolor tipo lumbago, por lo que debes buscar la posición más cómoda.

Tus mamas, que siguen creciendo, pueden presentar en ocasiones una secreción llamada calostro, que es un esbozo de leche. Esto se debe a que están en preparación para la lactancia. Hay que tener claro que su ausencia no implica que tu lactancia futura no resulte. Además, no se recomienda la estimulación rutinaria del pezón, pues se pueden generar algunas contracciones secundarias que, de ser frecuentes, pueden generar riesgo de parto prematuro.

Es posible que sientas suficiente edema (retención de líquido) en las piernas, por lo que debes estar pensando en cambiar de zapatos. Se recomienda usar unos cómodos y estables.

En general, luego de las 24 semanas tu hijo se considera “viable”. Es decir, tiene expectativas de sobre vida en caso de nacer. Desde luego a esta edad no es lo ideal, por lo que te debes seguir cuidando.

Su crecimiento será menos intenso en longitud, pero irá con gran velocidad aumentando de peso. Se estima en un promedio de ganancia de peso de 30 gramos por día. Sus órganos están madurando cada día para cumplir sus funciones al momento de nacer.

Al final de este período (24 semanas) puede pesar un promedio de 750 gramos.

Séptimo mes de embarazo

Los cambios ya mencionados pueden ser más significativos, en especial la compresión abdominal de otros órganos por parte del útero.

Te sentirás más cansada y puedes tener alguna sensación de ahogo moderado, en especial al acostarte de espalda porque el útero comprime los grandes vasos, aorta y vena cava inferior. En general se recomienda recostarte de lado, es especial hacia el izquierdo, pues esto mejora la irrigación hacia el útero y facilita el retorno de sangre hacia tu corazón.

El pulso aumenta ligeramente y es frecuente sentir palpitaciones aisladas. Al caminar también puedes sentir un ligero ahogo porque a tus pulmones les cuesta expandirse por la compresión que genera el útero (desde el abdomen hacia arriba). Aprovecha de descansar cuanto sea posible.

Como siempre,  mantén una dieta equilibrada, evitando las ingestas excesivas y el ayuno prolongado. Puedes comer una colación entre las comidas y en caso que percibas que la comida oficial se atrasará.

Tu bebe se sigue desarrollando en maduración de órganos, especialmente el sistema nervioso. Tu ginecólogo vigilará que el crecimiento fetal esté de acurdo a los esperado.

Octavo mes de embarazo

Aparecen contracciones algo más frecuentes (pero siempre aisladas) y en ocasiones con algún dolor.

El cansancio y la sensación de ahogo serán más frecuentes, así que nuevamente aprovecha de descansar en una posición cómoda.

Tu hijo (a) ya debiese estar de cabeza hacia abajo, posición denominada “cefálica”. Esto es normal y no quiere decir que vaya a nacer antes de tiempo.

Es posible que inicie sus primeras incursiones en la pelvis buscando el canal del parto, lo que genera algunas bruscas sensaciones de compresión rectal (ganas de ir al baño) y vesicales. Si aún está con la cabeza hacia arriba no te preocupes, algunos bebés se dan vuelta al final del embarazo.

El lumbago aparece con más frecuencia o se acentúa si estaba antes. En esta etapa estarás muy contenta si no has subido mucho de peso.

Cuando te acuestes es posible que ponerte de lado -con alguna almohada entre tus rodillas- te haga sentir más cómoda.

Tu hijo (a) cada día está más desarrollado y con piel más gruesa. A las 32-34 semanas pesa cerca de 2 a 2,4 kilos, por lo que -de nacer- tiene altas probabilidades que todo salga bien… pero aún es mejor esperar.

La compresión sobre plexos venosos en la pelvis puede hacer aparecer hemorroides, así que es fundamental una buena y saludable dieta rica en fibras.

Noveno mes de embarazo

Felicidades, esta es la etapa final de este hermoso proceso. Los síntomas asociados a compresión pélvica de la cabeza fetal suelen aumentar y puede generar la sensación de dificultad para caminar.

Puedes tener algunos calambres, lo que es normal. Asegúrate de buscar una forma cómoda de dormir. Sigue descansando cuando sea posible.

La sensación de piel tirante irá en aumento, así que usa alguna crema hidratante. Pueden aparecer o molestar más las indeseables hemorroides, por lo que mantén la dieta rica en fibra. Si aparecen algunas várices es normal, usualmente desaparecen o disminuyen notoriamente luego del parto.

Cuando la cabeza baja hacia la pelvis puede percibirse una ligera disminución del volumen abdominal.

Cada día tu hijo (a) estará más maduro, en su piel, cerebro y pulmones. De nacer en forma espontánea, lo más probable es que sea perfecto.  Asegúrate de tener un bolso listo en caso de tener que partir rumbo al parto.

Especialmente en las primigestas, puede eliminarse una secreción roja-rosada, algo gelatinosa, denominada tapón mucoso. Esta secreción viene del cuello uterino y cuando se enfrenta el primer nacimiento suele tener una relación de un par de días antes del inicio de trabajo de parto.

Si bien la ruptura de membranas (o bolsa) puede ocurrir antes, en esta fecha no es tan rara, de ser así, sentirás una pérdida de líquido claro por la vagina como si fuese orina, pero teniendo claro que no lo es. Este líquido puede tener olor similar al cloro. Si esto ocurre no te angusties, sólo debes contactar a tu equipo médico, tomar tu bolso y dirigirte tranquila a la clínica. Si se confirma el diagnóstico, se tomarán las medidas para que -por fin- nazca y conozcas a tu hijo (a).

Menu