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El consumo excesivo de azúcar añadida podría aumentar la depresión en vísperas de navidad y año nuevo

En todas las vísperas navideñas e incluso hasta en la cena de fin de año es muy común disfrutar de platillos y alimentos ricos en azúcar como el puré de manzana, el panetón, el chocolate y hasta los embutidos.

Y es que investigadores de la Universidad de Kansas dieron a conocer a través de US National Library of Medicine National Institutes of Health que hay evidencia que sugiere que la ingesta de azúcar en altas dosis puede perturbar numerosos procesos metabólicos, inflamatorios y neurobiológicos.

Muchos de estos efectos son de particular relevancia para el inicio y mantenimiento de enfermedades depresivas, entre ellos: inflamación sistémica, alteración de la microbiota intestinal, señalización de recompensa dopaminérgica perturbada, resistencia a la insulina, estrés oxidativo y la generación de productos finales de glicación avanzada tóxica.

El estudio señala que los azúcares dietéticos agregados tienen el potencial de aumentar la vulnerabilidad al trastorno depresivo mayor, particularmente a niveles altos de consumo.

¿Qué son los azúcares añadidos?

Son los azúcares y jarabes agregados a los alimentos durante su procesamiento.

Los postres, los refrescos y las bebidas energéticas y deportivas son las principales fuentes de azúcares añadidos, pero muchos otros alimentos también las contienen.

Este ingrediente los hace más apetitosos para casi todo el mundo, pero existen más razones: Da sabor, textura y color.

Alimentos ricos en azúcares añadidos

 Debes saber que el azúcar añadido está presente sobretodo en ciertos alimentos como los ultraprocesados.

Por ello es importante que moderes la ingesta de:

  •  Galletas
  • Cereales
  • Pan de dulce
  • Salsas
  • Embutidos
  • Helados
  • Jugos Licuados
  • Yorgurt de sabor

Impacta en nuestra salud mental

“Cuando consumimos dulces, actúan como una droga. Tienen un efecto inmediato de levantarnos el ánimo, pero en dosis altas también pueden tener una consecuencia paradójica y perjudicial a largo plazo de empeorar el estado de ánimo, reducir el bienestar, elevar la inflamación y causar aumento de peso” – señala Stephen Ilardi, profesor asociado de Psicología Clínica de la Universidad de Kansas.

Ilardi advierte de que podría ser apropiado tener el cuenta el azúcar añadido, en niveles suficientemente altos, como física y psicológicamente perjudicial, igual que beber demasiado licor. “El alcohol es calorías puras, energía pura, no nutritiva y súper tóxica en dosis altas. Los azúcares son muy similares. Estamos aprendiendo cuando se trata de la depresión, las personas que optimizan su dieta deben proporcionar todos los nutrientes que el cerebro necesita y principalmente evitar estas toxinas potenciales”, explica.

Con el azúcar, precaución y no sólo en Navidad

Los investigadores encontraron que la inflamación es el efecto fisiológico más importante del azúcar en la dieta relacionado con la salud mental y el trastorno depresivo. Cuando pensamos en la enfermedad inflamatoria, pensamos en diabetes o artritis reumatoide, enfermedades con un alto nivel de inflamación sistémica, pero normalmente no pensamos que la depresión esté en esa categoría, pero resulta que realmente lo está, no para todos los que están deprimidos pero aproximadamente sí para la mitad.

Así, Ilardi recomienda una dieta mínimamente procesada, rica en alimentos de origen vegetal y ácidos grasos Omega-3 para un beneficio psicológico óptimo. En cuanto al azúcar, aconseja precaución, no solo durante las fiestas, sino durante todo el año.