Go to Top

Walter Mogrovejo Ramos: ““Quiero salvar más vidas””

El pasado 20 de diciembre, el cardiólogo intervencionista Walter Mogrovejo venció los límites de la cardiología peruana. Junto a un equipo médico, logró que una mujer de 42 años permaneciera con vida a través de un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea; es decir, un corazón artificial. Esta hazaña médica es la puerta hacia un largo camino que él está dispuesto a investigar con un solo propósito: salvar más vidas.

¿Qué cambió ese día en el campo de la cardiología?

Hasta el 19 de diciembre, los médicos en el Perú teníamos un límite que era el cese de la función de los órganos vitales. Ese límite fue traspasado el día 20 de diciembre al colocar un ECMO en una paciente que requería de un trasplante de corazón. Este hecho dio inicio a una nueva etapa en la medicina peruana.

¿Por qué decidieron emplear, por primera vez, esta extensión extracorpórea?

Porque la paciente, quien se llama Dorlisca, padecía de una enfermedad congénita. Su corazón no estaba compactado, parecía una esponja de baño y en su interior tenía coágulos de sangre. Esto le provocó un derrame cerebral. Cuando vimos que la enfermedad era irreversible, colocamos el ECMO con el propósito de encontrar un donante en el menor plazo.

¿Cómo se realizó este procedimiento?

El ECMO es una extensión del cuerpo humano en forma artificial, que reemplaza al corazón y a los pulmones. Para su colocación se utiliza la arteria y la vena femoral, las cuales nacen en la ingle. Fue una operación de 36 horas en la que participaron 20 especialistas.

¿Estaban preparados para realizar este tipo de operación?

Sí. El ECMO llegó al instituto hace tres años y todo ese tiempo nos preparamos para utilizarlo de forma adecuada. Para ello, realizamos operaciones en animales.

¿Cómo funciona un ECMO?

A través de la vena femoral, el ECMO succiona sangre y la impulsa a un aparato que se llama oxigenador, el cual le incorpora oxígeno. Esta sangre ingresa al cuerpo, de tal forma que si la función cardiaca es pobre o ha cesado, la persona sigue viviendo.

En este caso, Dorlisca vivió con un corazón artificial durante 18 horas, pero, ¿cuál es el tiempo límite?

Hasta que aparezca la solución. Y esta puede ser la recuperación del órgano o el trasplante.

Entonces, ¿una persona puede sobrevivir así indefinidamente?

Los fabricantes nos aconsejan utilizar el ECMO hasta en 30 días; sin embargo, en el último encuentro de cardiólogos, llevado a cabo en Sao Paulo, se mencionó que algunos pacientes habían sobrevivido con este sistema hasta 80 días.

¿Encontrar un donante fue una labor difícil?

El instituto que dirijo es un centro autorizado para trasplantes de órganos. Mientras realizábamos la operación, una persona notificó el caso crítico de Dorlisca y la colocaron en prioridad cero. Gracias a Dios apareció un donante después de unas horas y el trasplante se realizó con éxito.

¿El ECMO es el último avance en el campo de la cardiología?

Es el último avance que tiene Perú en estos momentos; sin embargo, no es un tratamiento nuevo en el mundo, viene desde la época del 70.

Entonces, si nos comparamos con otros países estamos muy retrasados…

Si nos comparamos con países europeos o Estados Unidos, sí; pero si lo hacemos con países de Latinoamérica, no. Algunas naciones nos llevan cuatro o cinco años de ventaja, pero el ECMO sigue siendo nuevo incluso para ellos.

¿Qué lo motiva a continuar investigando en este campo?

El sueño que tuve al ver el trabajo del médico cardiocirujano René Favaloro: salvar vidas. Quiero seguir con dicha labor.